¡Empápate de Pollença!

Igual que Costa y Llobera, que supo comunicar la belleza y resonancia clásica del Pi de Formentor, -tarea que ahora se mantiene en las Conversaciones Literarias que allí se desarrollan desde 1959 en el actual Hotel Barceló Formentor- se continúa consolidando el compromiso de este pueblo con el mundo del la cultura en general. Historias que, en definitiva, están a tu alcance para escuchar, sentir, vivir o compartir con quien tu quieras. Si quieres recibir alertas sobre actividades gratuitas, conciertos, espectaculos específicos o conocer más ofertas de cualquiera de los contenidos que tenemos para ti no dudes en suscribirte. ¡Programa tus vacaciones desde ahora mismo!

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Pollença, un lugar con historias que contar

Imagínate un lugar que abraza mar azul y hermosas montañas con pinos verdes. Un pueblo donde la pictoricidad de sus paisajes, la cultura y la tradición de su gente harán volar tu imaginación...

Piensa por un momento en el carácter auténtico de un municipio dinámico, con gentes sensibles.

El pueblo cuenta con un centro neurálgico, la Plaza Mayor, donde se concentra la actividad social y una serie de núcleos turísticos que configuran el destino: un puerto, cargado de anécdotas e historias, una serie de calas, como Cala Sant Vicenç, Cala Barques, Cala Carbó, Cala Clara y Cala Molins.

Pollença es un lugar lleno de historias en numerosos lugares, entre ellos el que nos hemos reservado para el final: la península de Formentor. Su playa, su mirador o su faro han sido escenarios de inspiración de muchos artistas que podrás descubrir.

Bienvenido a Pollença, un lugar con historias que contar.

Cómo llegar hasta Pollença

El recorrido desde el Aeropuerto de Palma hasta el municipio es de 60km y puede durar unos 45 minutos.

- Al salir del aeropuerto, debe seguir las señales en dirección a Palma por la autovía Ma-19.
Pasados poco más de 4 Km. tome la salida 3 para incorporarse a la Ma-20 en dirección Oeste.
- Tras 2,6 Km. bordeando la periferia de la capital, deberá tomar la salida 3 incorporándose a la Ma-13 en dirección Inca/Port d'Alcúdia.
- Tras
casi 40 km. tome la salida 40 en dirección a Pollença, pasará por encima de la misma autovía y llegará al desvío que le conducirá al último tramo de unos 10Km. hasta Pollença.

 

Transporte público

- En el Aeropuerto de Son Sant Joan existen paradas de taxis y autocares con la información sobre precios y trayectos.
- El precio del taxi es de unos 70 euros, algo menos desde Palma.
La empresa local de Transporte público (TIB) dispone de una web donde encontrar información sobre esta línea y sus horarios:

> TIB

TripAdvisor

Se trata de la web de viajes más grande del mundo. En ella encontrarás opiniones reales sobre hoteles, restaurantes, atracciones e imágenes de las vacaciones de otros turistas. A través de los widgets que hemos instalado, podrás conocer aquellos rincones de Pollença sobre los que ya se ha escrito en su web y además podrás mejorar las recomendaciones o puntuar tu propia experiencia. No te olvides: Pollença es visitarla, vivirla o sentirla y disfrutarla, pero también compartirla. 


Pollença, historia y patrimonio

Descubre el centro histórico

 

Pollença, municipio de tramontana por excelencia, es el más septentrional de Mallorca. Está formado por la villa de Pollença y los núcleos de población del Port de Pollença, la Cala Sant Vicenç y Formentor.

El sol y la playa no son los únicos alicientes que Pollença ofrece a residentes y visitantes. Pollença cuenta con una amplia bahía de aguas tranquilas, con cómodas playas y también con pequeñas calas de aguas calmas y transparentes como cala Bóquer, cala Figuera o cala Murta. Pollença tiene pequeños montes como el del Calvario, el de Santuïri, el Puig de María o el de Almadrava y montañas de considerable altura como el Tomir, el Puig Gros de Ternelles o el Puig del Ca, entre los que podemos encontrar rincones paradisíacos como la Cala Sant Vicenç y Formentor.

Pollença también ofrece al visitante un atractivo especial que puede descubrir haciendo un recorrido por el casco urbano; la tradición, la historia, la arquitectura y la cultura son algunos de los ingredientes básicos para que el visitante pueda conocer el municipio de Pollença.

Un buen punto para empezar el recorrido es el conjunto del Convento de Sant Domingo; iniciaron su construcción los frailes dominicos en el siglo XVI y se finalizó en 1616. Después de su restauración se ha convertido en uno de los centros más representativos de las actividades culturales de Pollença. Es la sede del Certamen Internacional de Artes Plásticas, del Festival de Música y también del Museo Municipal de Pollença. El Claustro está rodeado por una galería formada por arcos carpanel sostenidos por unas columnas de piedra con capiteles jónicos.

El Museo de Pollença cuenta con una importante colección de pintura contemporánea y de piezas arqueológicas. Entre las obras más antiguas destacan las valiosas tablas góticas, una importante colección de ollas mallorquinas del s. XVII y los “Braus de la Punta”, piezas de madera de carácter religioso funerario del S. IV a.C., entre otros elementos etnográficos. Por lo que se refiere al arte contemporáneo, pueden contemplarse las obras premiadas en los diversos certámenes de artes plásticas, así como también un “Mandala” realizado durante la estancia de los monjes budistas en Pollença el verano de 1990, momento en el que el pueblo de Pollença recibió la visita del Dalai Lama. El verano de 1997 la pinacoteca se incrementó con la donación de la obra del argentino Atilio Boveri, hijo adoptivo de Pollença.

Al lado del conjunto arquitectónico del convento de Santo Domingo se encuentran los Jardines de Joan March, donde se pueden contemplar ejemplares de los árboles y los arbustos más representativos de la flora isleña. Las edificaciones de este jardín son la Torre gótica (siglo XV) y los restos de lo que fue la casa del marqués Desbrull. Este espacio público, hoy convertido en jardín, era el huerto de la casa señorial del marqués Desbrull. En el centro de los jardines hay una escultura del héroe pollensín Joan Mas.

Siguiendo la calle empedrada que hay delante de la entrada del Museo y después la calle Guillem Cifre de Colonya, desviándose hacia la calle Roser Vell se llega al oratorio del Roser Vell. Este oratorio es un edificio gótico de una sola nave que data de principios del siglo XVI. En este reducido oratorio y terrenos adyacentes, se establecieron los padres dominicos el año 1578, donde enseñaron gramática y catecismo.

Bajando por la calle del Roser Vell, a media calle nos encontraremos con la plaza de l’Assolellador, antigua entrada principal del pueblo. Aquí se halla el denominado Abeurador de Sant Isidre (abrevadero de San Isidro).

La calle Roser Vell llega hasta los jardines Joan March; desde aquí y siguiendo por la calle Antoni Maura, se llega a la plaza Mayor, sin duda el centro neurálgico de la villa. Rodeada de árboles, ocupa parte de lo que fue el cementerio hasta el año 1821. La construcción de la plaza Mayor se inició en el año 1854, y desde entonces ha sido remodelada en diversas ocasiones.

Alrededor de la plaza destacan muchas construcciones, entre ellas la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, que fue fundada por los caballeros de la Orden del Temple en el año 1248. El templo actual, edificado sobre el primero, es de 1790, modelo gótico y de ornamentación barroca. Está dedicado a la patrona de la villa, Nuestra Señora de los Ángeles. El campanario de la iglesia se alza sobre la antigua torre defensiva del s. XV.

Se puede continuar el recorrido por la calle empedrada del Temple y observar el escudo de la Orden del Temple que hay en la fachada lateral del bar Can Moixet. Si rodeamos la iglesia por la callejuela del Vent llegaremos a la plaza Vella, actualmente escenario de dos fiestas locales multitudinarias: la colocación y subida al pino de Sant Antoni (17 de enero) y el baile de los Cossiers (2 de agosto). Continuando por la calle del Temple llegaremos hasta la plaza de la Almoina, pequeña plaza que constituye el centro histórico por excelencia.  En medio de la placeta se encuentra la Font del Gall. Esta fuente era el lugar de parada de las diligencias, y en la festividad de San Jaime los palmeros ejecutaban allí su baile. Hoy en día la Almoina es el escenario del acontecimiento festivo por excelencia: el simulacro de Moros y Cristianos (2 de agosto). 

Siguiendo por la calle de Miquel Costa y Llobera se puede observar la casa solariega del poeta Miquel Costa y Llobera; cerca de aquí, en la calle de la Roca, se encuentra la casa del pintor e hijo ilustre de la villa Dionís Bennàssar.

Continuando por la calle de la Roca llegaremos al oratorio de Sant Jordi, edificio gótico de una sola nave cubierta con bóveda de crucería. Hoy en día se utiliza como centro parroquial.

La calle Montesión conduce hasta el conjunto de Montesión, donde unas escaleras de piedra posibilitan el acceso a la placeta. El Templo de Montesión, sólido y suntuoso edificio de estilo barroco, presenta una sola nave con capillas laterales. El Ayuntamiento de Pollença está integrado dentro del edificio de Montesión y tiene la entrada principal en la placeta, mientras que la entrada a las oficinas municipales está en la escalinata del Calvario.

El Calvario es un pequeño montículo de 123 metros, antes denominado de los Templers (caballeros del Temple), al que se puede acceder desde la calle Jesús por una bellísima escalinata de 365 peldaños flanqueada por cipreses, cerca del Ayuntamiento. La cima es un lugar ideal para contemplar la belleza del paisaje pollensín. El oratorio del Calvario, con fachada barroca, data de 1795, es el lugar donde se venera la antigua imagen de la Virgen al Pie de la Cruz. El Viernes Santo, la placeta del Calvario se convierte en escenario del Davallament de la Creu y después se inicia la procesión que baja por la escalinata hasta llegar a la parroquia.

Para bajar contamos con dos opciones: seguir por la misma escalinata o acceder al Camí de les Creus. En los márgenes de este camino encontraremos catorce cruces de piedra de tres metros de altura que fueron colocadas en el año 1878 para seguir el Vía crucis.

Al pie del Calvario hallaremos calles muy pintorescas como: Gruat, Sant Joan, Lleó, Bonavista, Padronada, Salut, Estrella... Si continuamos por la calle Lleó y, seguidamente, por la calle del Pont Romà llegaremos al Pont Romà (puente romano), situado sobre el torrente de Sant Jordi. Este puente conserva su arquitectura original, y está formado por dos arcos desiguales.

Cabe señalar el pozo medieval dels Tiradors, situado en la calle Cecili Metel, y el del Verger, situado en la calle Verger. Se trata de los dos pozos públicos más antiguos que aún se conservan, pero que fueron reconstruidos, sobre todo en la parte del brocal y el arco que aguanta la polea, a principios del XIX.

Actualmente Pollença sigue gozando de renombre dentro del mundo cultural y artístico gracias a iniciativas públicas como el Festival Internacional de Música, el Museu de Pollença y a iniciativas privadas como la Casa-Museu Dionís Bennàssar, el Museu Martí Vicenç y a un gran número de galerías de arte.

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